martes, 11 de mayo de 2021

EL CAZO DE LORENZO, un álbum ilustrado de Isabelle Carrier

Este sencillo y a la par magnífico álbum, presenta de una forma muy gráfica y metafórica los problemas que tiene que afrontar una persona con algún tipo de discapacidad.

Es un álbum para todas las edades. Personalmente, lo he compartido en Primaria, con un grupo de jóvenes de la Fundación Peñascal (Bilbao), así como con otras entidades.

En la Fundación Peñascal utilicé dos versiones del mismo álbum. Primero, y utilizando UNA PRESENTACIÓN en Power Point, lo vimos para, a continuación, iniciar un diálogo sobre lo que aquello suscitaba en nosotros. Una vez finalizada esta parte, proyecté UNA SEGUNDA VERSIÓN realizada por la Fundación Patronato Municipal San José de Quito (Ecuador), en donde se hace totalmente explícita la metáfora de la autora del álbum. Resultó muy interesante, además, creo yo que formativo.


martes, 4 de mayo de 2021

AHORA NO BERNARDO, un álbum ilustrado de David McKee

Este álbum ilustrado lo hemos compartido en diferentes tertulias y con personas de diferentes edades, porque lo que nos cuenta hace referencia a las relaciones entre los más pequeños y las personas adultas.

La historia que relata plantea un asunto muy antiguo, aunque en la sociedad actual, y dado el ritmo al que vivimos, el problema ha aumentado.

¿Quién no ha utilizado la expresión: "AHORA NO, ....... (póngase el nombre que se quiera)" para acallar el reclamo de un hijo, de un alumno, de un compañero, de un colega, de un padre, de una madre, etc.

De ahí que compartir este texto nos suele llevar a tomar conciencia de todas esas cosas. De las que hacemos y de las que dejamos de hacer. No vaya a ser que al final, de tanto no hacer caso, se nos cuele un monstruo en casa sin darnos cuenta.


AQUÍ tenéis un vídeo de Beatriz Montero con el que podéis tener más información sobre el álbum. Pero no olvidéis que solo es para eso, que el vídeo no puede sustituir la lectura dialógica o la lectura dialógica compartida.

miércoles, 14 de abril de 2021

Palabras dulces, un álbum ilustrado de Carl Norac y Claude K. Dubois

No estamos sobrados de palabras dulces. Es más, yo diría que lo que nos sobran son palabras amargas, descalificadoras, insultantes.. Y lo que puede resultar más extraño es que cuando aflora a nuestra garganta esa dulzura nos vemos, por aquello de la premura de los tiempos que corren, con dificultades para articularlas, para soltar al aire esos caramelos que tienen la capacidad de endulzar y de mitigar la posible amargura de la vida de los demás,

Es lo que le pasa a la protagonista de este álbum. Amanece con palabras dulces en su boca,, pero, a lo largo del día, no va a tener oportunidad, por unas razones o por otras, de decirlas, hasta que al final, sobreponiéndose a esas circunstancias que la hacen callar, las lanza como caramelos proyectados desde una carroza festiva. ¿Qué pasará?

Este es un álbum muy dulce, valga la redundancia. Lo he compartido con jóvenes y con un curso del ciclo medio de primaria, y en las distintas sesiones hemos compartido desde nuestra vivencia lo que se siente cuando te callan tus palabras dulces y cuando no tienes tiempo o tienes cosas que te parecen más importantes que te impiden recibir el regalo que son para nuestros oídos y para nuestra alma esas dulces palabras.

Nota: Según estaba redactando esta entrada, me ha venido a la cabeza la canción de Víctor Manuel, A dónde irán los besos, y un pequeño artículo que, basándome en esa canción, escribí para la revista del IPI Sansomendi (Vitoria-Gasteiz), ¿A dónde irán los besos que guardamos, que no damos?


domingo, 11 de abril de 2021

JUUL, un álbum ilustrado de de Gregie de Maeyer y Koen Vanmechelen

Jull representa al niño o la niña con el que todos se meten, le insultan y agreden. Y se detiene en la reacción que se produce en la víctima cuando eso sucede. Porque en esos momentos, uno tiene ganas de huir, de desaparecer, de hacerse invisible para que así nadie le vea y nadie pueda menospreciarle. En este álbum, Juul hace lo propio, solo que lo hace poco a poco, trozo a trozo. Él va quitando de su cuerpo todo aquello que es objeto de burla y, claro, se va quedando sin él.

Psicológicamente, las personas reaccionamos de forma muy similar, solo que, en vez de irnos mutilando, nos vamos cercenando nuestra personalidad, nos vamos despreciando, infravalorando..., hasta llegar un momento en que dejamos de existir socialmente e incluso, en los casos más graves, llegamos a consumar la desaparición física quitándonos la vida.

Este álbum, a pesar de abrir una ventana a la compasión y la ayuda, es duro, pero no tan duro como el sufrimiento que nace de las agresiones y de las vejaciones realizadas por otras personas que bien pueden ser los iguales, los compañeros de clase o de colegio. Es un álbum que nos lleva, entre otras cosas, a empatizar con las personas que sufren esta violencia y que, desgraciadamente con muchas más de las que pensamos. 

lunes, 5 de abril de 2021

Frederick, un álbum ilustrado de Leo Lionni

Desde pequeño, cuando me leían la fábula de "La cigarra y la hormiga", siempre me decantaba, creo que bastante influido por las personas adultas que me la leían, por la figura de la hormiga. Y en esta imagen maniquea persistí hasta que no hace muchos años, en un Encuentro de Tertulias Literarias de Euskadi, cuando compartimos fábulas de Samaniego, un joven, casi un adolescente, me hizo ver que aquella visión respondía a esquemas de productividad-improductividad, trabajo-vagancia, responsabilidad-irresponsabilidad..., que no dejaba ni el más mínimo espacio para lo lúdico, para lo creativo, en definitiva, para el arte. Y me vino a la mente el poema de J. A, Goytisolo, Me lo decía mi abuelito que musicó Paco Ibáñez y que con tantas ganas canté (y canto) en mi juventud.

¿Y con Frederick? Pues pasa algo parecido. Se acerca el invierno y la familia de ratones empieza a almacenar provisiones. ¿Toda la familia? Toda, menos Frederick, que se dedica a recoger rayos de sol, colores y palabras. ¿Para qué, si eso no sirve para alimentarse?

La historia que nos relata Leo Lionni deja bien a las claras que lo que recoge Frederick también alimenta. Es aquello que Nuccio Ordine proclamaba en su manifiesto acerca de La utilidad de lo inútil.

Pero, en las tertulias, no todo el mundo lo ve así. De ahí que surjan debates muy intensos y enriquecedores. Aunque os he de confesar que después de muchos debates sigo siendo fan de la cigarra y de Frederick.

domingo, 28 de marzo de 2021

EL OSO QIUE NO LO ERA, un álbum ilustrado de Frank Tashlin

La identidad no es algo estático, es un asunto que se va construyendo a lo largo de la vida en un diálogo permanente con los demás, con nosotros mismos y con la naturaleza. Pero muchas veces, la identidad se confunde con la identificación, que es pasiva, estática, inflexible, dada desde fuera y, la mayoría de las veces, impuesta de una forma u otra. Y esto es probablemente, lo que está sucediendo hoy en día en nuestra sociedad a pesar de los grandilocuentes discurso sobre la identidad. Hay, incluso, identidades robadas. Identificaciones que no te dejan ser lo que eres ni lo que quieres ser. Es lo que le ocurre a este pobre oso al despertar de su sueño. Le dicen quién ha de ser y tratan de que olvide quién es. De tal forma que hasta sus congéneres no lo van a reconocer. 
Esto es lo que más choca en los diálogo que surgen al compartir este álbum. Unos diálogos que, entre todos y todas, nos sirven para profundizar en aquello que nos define como personas que formamos parte de la humanidad.
Este álbum lo completaré con otros dos cuentos que aparecerán en el blog que dedico a los cuentos y poemas para las tertulias y clubes de lectura: "La rana que quería ser una rana auténtica", de Augusto Monterroso, y "Alienación" de Juan Ramón Ribeyro.

En cuanto a la trama del álbum, aquí os dejo un resumen de la misma.
Un oso se interna en una cueva por su larga siesta invernal, y mientras duerme el progreso del hombre continúa y construyen una fábrica sobre el bosque donde su cueva se ubica. Se despierta para encontrarse a sí mismo en medio de un complejo industrial. A continuación, se encuentra con el confundido capataz que le considera otro trabajador más y le ordena ir a trabajar. A lo que él responde: "Pero yo no soy un hombre, soy un oso". Por esto, es conducido a cada uno de sus jefes sucesivos (gerente general y tres vicepresidentes), quienes le dicen continuamente "Usted no es un oso, usted es solo un hombre tonto, sin afeitar y con un abrigo de pieles". Finalmente le llevan hasta el anciano presidente (que en la versión animada es representado como un enano cuyo rostro no se ve) de la fábrica que concluye que no puede ser un oso porque "todos los osos viven en el zoológico".

El oso es llevado al zoológico, con la esperanza de obtener el apoyo de su propia especie, pero incluso los osos del zoológico dicen que no es un oso, porque si él lo fuera "estaría tras las rejas como nosotros". Llevado a un circo los osos le repiten lo mismo. Finalmente se llega a la conclusión de que debe ser un "hombre tonto", y trabaja duro en la fábrica para la satisfacción del capataz y los otros jefes. 
Sin embargo, el invierno llega de nuevo, y se siente frío. Él desea ser un oso ya que no sabe que haría "hombre tonto" para entrar en calor. Pero al final se decide a ser oso, encuentra una cueva y entra. Comienza a sentirse cómodo y "oso" una vez más. A medida que el oso está durmiendo, reflexiona sobre los acontecimientos del año, que debido a que todos los jefes e incluso los osos del zoológico y del circo creyeron que era un oso, no significa que así sea. El narrador concluye "La verdad es que no era un hombre tonto ... y tampoco era un oso tonto".​


lunes, 22 de marzo de 2021

El abrigo de Pupa, un álbum ilustrado de Elena Ferrándiz

"Cada mañana se colocaba el abrigo de los miedos, el que tenía desde pequeña y que había ido creciendo a la vez que ella. Y salía a la calle envuelta en MIEDOS. Miedo a la SOLEDAD..."

Así comienza este magnífico álbum de Elena Ferrándiz. A continuación, va repasando los diferentes miedos de Pupa. Uno por página y con una ilustración que nos da muchas pistas sobre ese MIEDO: a la soledad, a que no la quieran, a volar, a hundirse, a estar perdida, a que todo cambie, a que todo siga igual, igual, igual, igual..., al futuro, a que se repita el pasado, a no avanzar, a dar un paso, a los demás, a ella misma. 

"El abrigo llegó a pesarle tanto que un día, armándose del valor que nunca tuvo, DECIDIÓ DESPRENDERSE DE ÉL..." ¿Y qué sucedió? 

Como se puede intuir, este álbum nos pone sobre la mesa gran parte de nuestros miedos, y nos da la ocasión de hablar y compartir cada uno de ellos. Eso es lo que nos ha sucedido en las tertulias en las que lo hemos leído. Tertulias de todas las edades, porque lo del miedo no es algo de la edad, y porque cada edad y cada persona tiene o vive de una forma diferente esos miedos. Leer el álbum y luego detenerse página a página, ilustración a ilustración, es una delicia que nos anima a mirarnos hacia nosotros mismos, hacia los demás y hacia las relaciones que mantenemos entre nosotros. En fin, un álbum muy recomendable mientras no impongamos a los demás nuestros miedos y abramos la mirada a los miedos que hoy invaden a nuestra sociedad, a la humanidad, mientras pensamos en cómo sería posible desprenderse de ellos.dad, a la humanidad, mientras pensamos en cómo sería posible desprenderse de ellos.